Una de las obras mas ambiciosas de Astor Piazzolla y de la música contemporánea argentina. Vanguardista en lo musical y multidireccional en su poética, María de Buenos Aires, "la operita", significó una gran influencia para los músicos de aquel naciente rock argentino, a fines de la década del 60. El maestro Piazzolla en la música, Horacio Ferrer en las palabras, en una realización conceptual que aún continua conmoviendo. Un relato urbano mitológico y surrealista sobre el Buenos Aires de los suburbios, que no podía estar ausente en el archivo navegante.
"En un viaje a Río de Janeiro el bandoneonista Ástor Piazzolla quedó fascinado por el espectáculo Zum Zum de Vinicius de Moraes, donde se mezclaba música y poesía. La idea de un espectáculo que combinara sus composiciones con un montaje escénico le venía dando vueltas en la cabeza desde que había visto West Side Story en Nueva York. Estaba en crisis. Se había separado de su mujer Dedé Wolff, la mujer con la que compartió 26 años y con la que tuvo a sus hijos Diana y Daniel. Se sentía atraído por la cantante Egle Martín, que estaba en pareja con Lalo Palacios y con la que había trabajado para la banda de sonido de una película. El músico, arreglador y compositor no encontraba el rumbo de su vida y la manera de salir de una etapa de bloqueo creativo.
Durante un programa de televisión el popular astrólogo Horangel le vaticinó que su mala racha terminaría meses después cuando alguien golpeara imprevistamente a su puerta. El 1 de diciembre de 1967 el poeta uruguayo Horacio Ferrer llegó de Montevideo y fue a visitar a su amigo Ástor Piazzolla (habían forjado amistad durante el verano de 1955 en Mar del Plata) a su departamento de la Avenida del Libertador 1088. "Como el timbre no funcionaba, golpeó la puerta. Piazzolla lo recibió con ojos de alucinado, como si su llegada fuera providencial", relatan María Susana Azzi y Simon Collier en la biografía Astor Piazzolla, su vida y su música. Fue un encuentro cósmico. Ese día, también, estaba Egle Martin, la que sería la musa inspiradora y la generadora de la idea de la operita María de Buenos Aires.
Piazzolla y Ferrer trabajaron durante meses en Buenos Aires y Montevideo. Para terminar el libreto Horacio Ferrer se mudó al departamento de Ástor. A fines del 67 la obra, una de las más significativas y más representadas en el mundo del binomio creativo Piazzolla- Ferrer, estaba lista. Quedó bautizada como María de Buenos Aires y contaba en clave surrealista la muerte y resurrección de un personaje que Ferrer imaginó como símbolo femenino de Buenos Aires. El musical se dividía en dos actos y estaba compuesto por ocho canciones, entre las que se destacaban piezas clásicas con el tiempo como "Fuga y misterio".
Originalmente Egle Martin y Héctor Rozas serían los protagonistas. Piazzolla tocaría con su quinteto integrado en esa época por Antonio Agri en violín, Cacho Tirao en guitarra, Jaime Gosis en piano y Kicho Díaz en contrabajo, además de las cuerdas de Hugo Baralis en segundo violín, Néstor Panik en viola y Víctor Pontino en cello, la flauta de Arturo Schneider y los percusionistas José Corriale y Tito Bissio (vibráfono y xilofón). El estreno fue el 8 de mayo de 1968 en el Teatro Planeta. Finalmente la protagonista no fue Egle Martin, quien dejó el proyecto tras un encuentro en la casa de Piazzolla que terminó en un escándalo mediático. La reemplazante fue Amelita Baltar, la musa definitiva de la obra y de la dupla Piazzolla-Ferrer que un año después estrenaría el clásico Balada para un loco".
Originalmente Egle Martin y Héctor Rozas serían los protagonistas. Piazzolla tocaría con su quinteto integrado en esa época por Antonio Agri en violín, Cacho Tirao en guitarra, Jaime Gosis en piano y Kicho Díaz en contrabajo, además de las cuerdas de Hugo Baralis en segundo violín, Néstor Panik en viola y Víctor Pontino en cello, la flauta de Arturo Schneider y los percusionistas José Corriale y Tito Bissio (vibráfono y xilofón). El estreno fue el 8 de mayo de 1968 en el Teatro Planeta. Finalmente la protagonista no fue Egle Martin, quien dejó el proyecto tras un encuentro en la casa de Piazzolla que terminó en un escándalo mediático. La reemplazante fue Amelita Baltar, la musa definitiva de la obra y de la dupla Piazzolla-Ferrer que un año después estrenaría el clásico Balada para un loco".
Gabriel Plaza
"En agosto de 1968, apenas cuatro meses después del estreno en el Teatro Planeta, el Estudio ION de Buenos Aires fue el escenario de la primera grabación discográfica del binomio Piazzolla-Ferrer. El proyecto, definido por sus autores como una “operita”, está concebido en dos actos y dieciséis secciones, donde música y poesía se entrelazan en la figura alegórica de María, símbolo del tango, de Buenos Aires y de su gente. Sobre ella se proyecta la lírica exuberante y florida de Horacio Ferrer, sostenida por el andamiaje musical y rupturista de Astor Piazzolla.
La instrumentación convoca a once músicos, un recitante y dos cantantes, con un tratamiento orquestal que dialoga con la tradición al tiempo que la desplaza hacia territorios inéditos. En ese marco se produce un hecho decisivo: el ingreso de Amelita Baltar al universo piazzolliano. Su voz no solo dará vida a esta creación, sino que abrirá el camino a una sociedad artística que, entre 1969 y 1974, alumbrará piezas emblemáticas como Balada para un loco y Chiquilín de Bachín.
El álbum, publicado por el sello Trova a finales de 1968, representa un nuevo eslabón en la incesante búsqueda estética de Piazzolla. La obra combina momentos de honda inspiración con pasajes más irregulares, y entrega un clásico indiscutible como “Fuga y misterio”, que aún hoy conserva intacta su fuerza. En conjunto, «María de Buenos Aires» marca un punto de inflexión en la trayectoria del compositor y expande las fronteras del tango, integrándolo con la teatralidad y la lírica surrealista".
La instrumentación convoca a once músicos, un recitante y dos cantantes, con un tratamiento orquestal que dialoga con la tradición al tiempo que la desplaza hacia territorios inéditos. En ese marco se produce un hecho decisivo: el ingreso de Amelita Baltar al universo piazzolliano. Su voz no solo dará vida a esta creación, sino que abrirá el camino a una sociedad artística que, entre 1969 y 1974, alumbrará piezas emblemáticas como Balada para un loco y Chiquilín de Bachín.
El álbum, publicado por el sello Trova a finales de 1968, representa un nuevo eslabón en la incesante búsqueda estética de Piazzolla. La obra combina momentos de honda inspiración con pasajes más irregulares, y entrega un clásico indiscutible como “Fuga y misterio”, que aún hoy conserva intacta su fuerza. En conjunto, «María de Buenos Aires» marca un punto de inflexión en la trayectoria del compositor y expande las fronteras del tango, integrándolo con la teatralidad y la lírica surrealista".
Pablo4U
Piazzolla y Ferrer junto a los cantantes principales de la obra: Amelita Baltar y Hector De Rosas
Músicos que participan:
Astor Piazzolla: Bandoneón, arreglos, dirección y música
Horacio Ferrer: Recitados y letras
Amelita Baltar: Voz
Héctor De Rosas: Voz
Antonio Agri: Violín
Hugo Baralis: Violín
Cacho Tirao: Guitarra
Jaime Gosis: Piano
Víctor Pontino: Violoncello
Arturo Schneider: Flauta
Néstor Panik: Viola
Kicho Díaz: Contrabajo
José Corriale: Percusión
Tito Bisio: Vibráfono, campanas, xilófono
Temas / Disco 1:
01- Alevare
02- Tema de María
03- Balada para un organito loco
04- Milonga carrieguera
05- Fuga y misterio (Instrumental)
06- Poema valseado
07- Tocatta rea
08- Miserere canyengue
Temas / Disco 2:
09- Contramilonga a la funerala
10- Tangata del alba
11- Carta a los arboles y a las chimeneas
12- Aria de los analistas
13- Romanza del duende
14- Allegro tangabile
15- Milonga de la anunciación
16- Tangus Dei
Astor Piazzolla: Bandoneón, arreglos, dirección y música
Horacio Ferrer: Recitados y letras
Amelita Baltar: Voz
Héctor De Rosas: Voz
Antonio Agri: Violín
Hugo Baralis: Violín
Cacho Tirao: Guitarra
Jaime Gosis: Piano
Víctor Pontino: Violoncello
Arturo Schneider: Flauta
Néstor Panik: Viola
Kicho Díaz: Contrabajo
José Corriale: Percusión
Tito Bisio: Vibráfono, campanas, xilófono
Temas / Disco 1:
01- Alevare
02- Tema de María
03- Balada para un organito loco
04- Milonga carrieguera
05- Fuga y misterio (Instrumental)
06- Poema valseado
07- Tocatta rea
08- Miserere canyengue
Temas / Disco 2:
09- Contramilonga a la funerala
10- Tangata del alba
11- Carta a los arboles y a las chimeneas
12- Aria de los analistas
13- Romanza del duende
14- Allegro tangabile
15- Milonga de la anunciación
16- Tangus Dei
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits



No hay comentarios :
Publicar un comentario