Una rara avis dentro de la discografía de Cesar Pueyrredón. Con su grupo
Banana, en 1979 editaba "Aún Es Tiempo De Soñar", un álbum de neto corte
Progresivo Sinfónico, con influencias de Genesis, Focus, Camel y Crucis. Esta etapa tendría cierta continuidad en dos discos posteriores: Licuado (1980), del cual fueron extraídos los bonus tracks de esta publicación y De Entrecasa (1983). En 1984 el grupo se separaría y Cesar daría inicio a una exitosa carrera como solista dentro de la canción pop y la balada romántica.
A lo largo de más de 50 años de trayectoria, César "Banana" Pueyrredón consiguió dar forma a una exitosa carrera en el pop melódico argentino, con una trascendencia internacional que, incluso, lo llevó a tocar en varios países latinoamericanos. Sin embargo, pocos saben que en 1979, en un período situado entre su popular grupo Banana y su posterior carrera solista a partir de los 80 –época en donde el nombre de ese grupo se convertiría en su sobrenombre-, César editó Aún es tiempo de soñar, un disco de rock progresivo en sintonía con el mismo tipo de música que hacían grupos internacionales como Genesis, Yes y ELP, o La Máquina de Hacer Pájaros, Crucis y Espíritu en el rock argentino. Lo que desentrañaremos en esta nota es el trasfondo, las circunstancias creativas, históricas y vitales que llevaron a este tecladista, vocalista y compositor, cuya trayectoria parecía situada a años luz del mundo del rock argentino, a grabar un álbum que no tiene nada que envidiarle a otros clásicos de la época de este género.
Aún es tiempo de soñar es una producción que contiene canciones de larga duración como “El Escultor y la Estatua”, “Víspera” y “Preguntas al Cielo”, que alcanzan casi los 10 minutos; más temas de gran vuelo lírico e imaginación como “Un Hombre en la Hoguera”, “Quien se Acordará” y “Aún es Tiempo de Soñar”. Justamente, esta última canción fue la más famosa y la que resumió el concepto de este disco en donde prima el despliegue instrumental y una gran ambición musical. Además, por si fuera poco, su producción artística de primera línea le sacó un cuerpo de ventaja a varios discos del rock argentino de los 70, deficitarios en este aspecto. En resumen, un disco curioso, y casi una perla oculta.
Aún es tiempo de soñar es una producción que contiene canciones de larga duración como “El Escultor y la Estatua”, “Víspera” y “Preguntas al Cielo”, que alcanzan casi los 10 minutos; más temas de gran vuelo lírico e imaginación como “Un Hombre en la Hoguera”, “Quien se Acordará” y “Aún es Tiempo de Soñar”. Justamente, esta última canción fue la más famosa y la que resumió el concepto de este disco en donde prima el despliegue instrumental y una gran ambición musical. Además, por si fuera poco, su producción artística de primera línea le sacó un cuerpo de ventaja a varios discos del rock argentino de los 70, deficitarios en este aspecto. En resumen, un disco curioso, y casi una perla oculta.
"-Yo Venía escuchando mucho la música de Focus, un grupo holandés que me encantaba. Es más, ya con Banana, además de hacer nuestro repertorio de baladas, hacíamos covers de temas de Gentle Giant, Genesis, “Roundabout” de Yes; y, a partir de 1975-76, empezamos a tener un vuelco más rockero a partir de la incorporación de Pablo Guyot y Willy Iturri, con ellos llegamos a hacer hasta material de Deep Purple, como el clásico “Smoke on the Water”. Hasta el día de hoy, cuando me encuentro con JAF me cuenta de la vez que nos vio tocando ese tema en un boliche de Villa Devoto, y no podía creer lo bien que lo hacíamos. En esa época, también, estudiaba Composición en la Universidad Católica (UCA), y sonaban mucho Genesis y Crucis. Esta última banda nos impactó a los músicos argentinos, porque era la primera vez que se escuchaba un rock sinfónico nacional con nivel, con un gran desarrollo de acordes, armonías; entonces empecé a tener ganas de ir para ese lado. Estudiar en la Facultad generó en mí el deseo de hacer cosas más elaboradas, y en el 77, efectivamente, empecé a escribir de otra manera, a escribir antes de la canción, a inspirarme en libros y poesías que leía, en películas. Hasta ese entonces, mis canciones, por ejemplo “Conociéndote”, no tenían esa pretensión, hablaban de cosas simples, como conocer a una mina, y demás. En su momento tuve cambios de opinión con mi primo Alejandro Giordano, bajista original de Banana, y el que más sabía de manejo empresarial en la banda, cuando le comenté que quería hacer un viraje estilístico en la música del grupo para este lado más roquero y progresivo, y que para ello tenía que poner músicos que tocaran ese estilo, a lo cual me respondió que podía hacer esa misma música como solista. Yo me negué porque mi desafío era hacerlo con Banana, y él decidió irse. Eso fue un dolor inmenso para mí, pero era necesario tener otros músicos para poder realizar ese salto artístico que quería hacer; por eso mi hermano Daniel también dejó la banda y se dedicó a manejar la parte de sonido en el vivo.
Cuando planteé esta intención en la EMI tuve la suerte de encontrar a un tipo maravilloso como Chacho Ruiz, presidente de la compañía en ese momento, que me apoyó sin tener problemas con este giro artístico en mi carrera. También fue posible debido a un cambio de mentalidad en los productores artísticos de la compañía. Me acuerdo mucho de las caras de los tipos el día que les presenté el disco terminado. Cuando Chacho y otros ejecutivos de la compañía escucharon mi trabajo, uno de ellos dijo: “Pero esto es una rapsodia…”; dando a entender que no se lo iban a poder vender a nadie; no obstante, Chacho lo apoyó. El disco, comercialmente, no funcionó pero fue un impacto. Honestamente, para mí fue un gusto el llevar a Banana -que era un grupo de música melódica, divertida y pop- hacía un plano más profundo, más desarrollado, y poner al grupo a hacer canciones con textura rockera.
Aún es Tiempo de Soñar no es una cosa aislada en mi vida, una locura que se me ocurrió y que no tenía nada que ver con lo que hice antes y después. No, porque contiene un concepto implícito de plasmar algo de lo que yo pensaba en relación a lo que estaba viviendo. No surgió a partir de algo que me dijo un productor. Inclusive, yo ni sospechaba que este álbum encajaría en el estilo de rock sinfónico, cuyo furor, además, había pasado. Simplemente, lo hice a partir de mi necesidad estética de ese momento. Sí, es una rara avis. Pero no una producción que se aleje de lo que yo pienso, y me gusta, acerca de la música en general-."
Cesar Pueyrredón por Emiliano Acevedo (iculturarock.blogspot.com)
Temas:
01- El escultor y la estatua
02- Un hombre en la hoguera - incluye:
a) Preparación
b) Sacrificio
c) Humo y cenizas
03- Aun es tiempo de soñar
04- Víspera
05- Preguntas al cielo
06. Quien se acordará
Bonus Tracks (Licuado -1980):
07- Preludio antesala (LP 'Licuado' / 1980)
08- Barrilete al cielo (LP 'Licuado' / 1980)
09- Dónde te escondes niña del viento (LP 'Licuado' / 1980)
10- Igual cantaré mi canción - Parte II (LP 'Licuado' / 1980)
11- Huellas de la tierra (LP 'Licuado' / 1980)
Músicos que Participan:
Teclados y Voces: Cesar Pueyrredon
Guitarras: Juan Gelly (Todos), Alberto Bengolea (5), Pablo Guyot (4)
Bajo: Fori Mattaldi (1,2,3), Miguel Cerviño (4,5,6)
Bateria: Jose Luis Meniño (1,2,3), Arturo Perona (4, 6), Toro Martinez (5)
Saxo: Jose Torres Zavaleta (6)
Guitarras: Juan Gelly (Todos), Alberto Bengolea (5), Pablo Guyot (4)
Bajo: Fori Mattaldi (1,2,3), Miguel Cerviño (4,5,6)
Bateria: Jose Luis Meniño (1,2,3), Arturo Perona (4, 6), Toro Martinez (5)
Saxo: Jose Torres Zavaleta (6)
Formato: Mp3 - 320 Kbps





