28 de abril de 2023

El Trío - Todo En Su Medida y Armoniosamente (FLAC-1974)

 

 
Pocho Lapouble, Ricardo Lew y Adalberto Cevasco, tres de los musicos mas importantes del jazz argentino conformaron "El Trío" que en el año 1974 grabaron este único album. En el se fusionan distintas corrientes musicales como el rock, el funky, el bop y ritmos autoctonos como la milonga y el cuplé. Uno de los discos mas interesantes y menos conocidos del jazz-rock vernáculo. Recomiendo especialmente este trabajo por el alto nivel de ejecución de sus musicos y por lo creativo de la propuesta compositiva.
 
"Rarísimo álbum de jazz-rock funk grabado en 1974 por algunos de los mejores músicos de jazz argentinos: Pocho Lapouble, Ricardo Lew y Adalberto Cevasco (miembros de Quinteplus y las bandas de Jorge Lopez Ruiz y Gato Barbieri entre muchos otros). Incluye el irresistible "Se acabó el recreo", un arrebatador y aceleradísimo corte de jazz-funk con aires rock, y los etéreos "Todo en su medida y armoniosamente" y "Haceme Shaft", con Patricia Clark en la voz e inesperados arreglos de moog.
Aquellos que estén familiarizados con el jazz de otras partes del mundo, estarán al tanto de los soberbios discos de jazz modal, big band y post bop grabados en Argentina durante los años 60. El trabajo llevado a cabo por músicos como Chivo Borraro, Jorge López Ruiz o Enrique Villegas podría rivalizar con el de sus colegas norteamericanos.
La década siguiente vería como se producía una apertura a la experimentación, desde un lenguaje jazzístico, y hacia otros géneros musicales, con una cierta preponderancia del elemento rítmico. Los miembros de El Trio forman parte de una generación de músicos de jazz con una mayor propensión a la inclusión de instrumentos eléctricos y a unos modos que más tarde se identificarían como "jazz rock". Música compuesta y tocada desde la lejana Buenos Aires al mismo tiempo que Miles Davis se aventuraba por nuevos territorios sonoros en discos como "In A Silent Way" o "Bitches Brew".
Todo en su medida y armoniosamente refleja ese mismo espíritu de experimentación y fusión de diversas influencias, pero con la mirada puesta tanto sobre el rock como sobre el folclore local. No debe resultar sorprendente que los protagonistas de esta grabación, Pocho Lapouble (batería), Ricardo Lew (guitarra) y Adalberto Cevasco (bajo), hayan acompañado al mismísimo Gato Barbieri en su proyecto "Latinoamérica", poco antes de la publicación de este disco, donde la presencia de ritmos del hemisferio sur impregnaba al jazz de vanguardia del saxofonista argentino. El baterista Pocho Lapouble también había creado Quinteplus, que en 1972 grabó un único álbum de estudio bajo esas mismas premisas de jazz fusión. Este disco fue originalmente publicado por el ecléctico sello argentino Music Hall en 1974 y, con toda probabilidad, distribuido (y vendido) en pequeñas cantidades, de ahí la rareza de este álbum y su actual precio desorbitado en el mercado del coleccionismo".
 
 

 
Integrantes:

Ricardo Lew: Guitarras (electrica, española, acustica)
Adalberto Cevasco: Bajo - piano en 2,4,5,6,8
Pocho Lapouble: Bateria - piano en 1,2

Invitada:

Patricia Clark: Vocal (temas 4 y 8)

Temas:

01- La petichita hace lo que puede
02- Albarraseis
03- Quien se llevo a mi negra?
04- Todo en su medida y armoniosamente
05- Contextos oblicuos
06- Milonga 'N Roll
07- Se acaba el recreo
08- Haceme Shaft
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

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21 de abril de 2023

Rata Blanca - Rata Blanca (FLAC-1988)

 

 
Primer álbum de la agrupación mas popular del heavy argentino. Fue grabado en los estudios Buenos Aires Records, en agosto de ese mismo año, y editado por Vértigo Records en 1988. Es el único disco del grupo con la presencia de Saúl Blanch (ex Plus) en las voces. La placa contiene temas como "El sueño de la gitana" y "Chico callejero" que pasarían a ser clásicos del repertorio de la banda. Fue presentado el 17 de diciembre de 1988 en el Teatro Alfil con lleno total.  

En 1985, el guitarrista Walter Giardino abandona el fundacional grupo V8. Viendo que el panorama de la música pesada en Argentina estaba en sus peores momentos y no había propuestas que respondiesen a sus intereses musicales, le comunicó a Gustavo Rowek (ex baterista de V8) su idea de grabar independientemente un demo con los temas de su autoría, para que le sirviera como carta de presentación en Inglaterra, ya que había pensado emigrar del país. El baterista accedió y la grabación tuvo lugar en los Estudios Buenos Aires; los músicos que participaron junto a ellos fueron Rodolfo Cava en voz y Yulie Ruth de Alakrán en bajo. Grabaron cuatro temas: "Chico Callejero", "Gente del Sur", "Rompe el Hechizo" y "La Bruja Blanca", tres de los cuales se incluyeron luego en el primer álbum. El resultado les gustó tanto a los músicos que decidieron intentar una vez más la formación de una banda en Argentina.
Dado que Yulie Ruth era el bajista oficial de Alakrán, banda ya consolidada en la Argentina, el rompecabezas de Giardino quedó sin una pieza, la que fue inmediatamente sustituida por Guillermo Sánchez, por medio de un amigo de la banda, Sergio Berdichevsky, quien también se une como guitarra rítmica. Al poco tiempo el vocalista, Rodolfo Cava, abandona el proyecto debido a sus ambiciones personales, lo que obliga a buscar una nueva voz. Precisamente este puesto le es ofrecido a Saúl Blanch, un representante del rock duro de los '70, ex-Plus. Al principio la banda iba a tener un estilo mucho más duro, contaba Walter Giardino, pero con la llegada del nuevo vocalista el sonido debió adaptarse a la voz del cantante. Los primeros dos años de Rata Blanca fueron de ensayo antes de su debut un 15 de agosto de 1987 en el teatro "Luz y Fuerza" en Buenos Aires ante 600 personas que colmaron la capacidad del lugar.
El 19 de septiembre de ese mismo año se produjo la segunda presentación; en esta ocasión en el Teatro Lasalle. Nuevamente un lleno total y mucha expectativa. Hubo algunas personas que le recordaron el nombre de V8 a Giardino, pero la cuestión no se hizo mayor. Luego de este show, Saúl Blanch se alejaría de la banda. Según sus propias palabras, veía que el grupo tenía buenas intenciones, que las ideas valían, pero la cosa distaba mucho de estar armada.[cita requerida] En su momento las presentaciones se hacían a pulmón, no dejaban ganancias, y trataban de conseguir todo a pagar más tarde. El 2 de enero de 1988 hicieron su tercera presentación en el Teatro Fénix del barrio de Flores, introduciendo al nuevo vocalista Carlos Périgo, que venía de Horcas. Périgo, quien brindó su aporte, consolidó al grupo dejando el tema “Días Duros“, un clásico de Rata Blanca, llamado originalmente “Un Camino Nuevo“. Luego de un solo show, tuvo que dejar la banda por problemas de salud.
Pronto e inevitablemente reciben una oferta de Polygram para grabar el que sería su primer disco, el cual, curiosamente, fue desarrollado en la misma sala donde un tiempo atrás hacían la demo que daba origen a la banda. Ya tenían registradas todas las bases y las guitarras, pero surge un nuevo percance: Shito Molina, el nuevo vocalista, faltando una semana para terminar la producción, sufre una serie de complicaciones en su salud que lo dejan casi sin voz. Nuevamente sin cantante, Rata Blanca prueba a Lowi Novello (ex LZ2 y Vorax), quien permanece un par de ensayos. El tiempo de espera para grabar se acorta y él no está preparado para grabarlo, lo que provocó el llamado de emergencia a Saúl Blanch, quien ya conocía los temas y estaba familiarizado con los integrantes.
En octubre de 1988 salió a la venta el primer álbum de Rata Blanca, homónimo, superando las expectativas y agotando sucesivas ediciones (20.000 copias en los primeros 7 meses, luego Disco de oro). El tema de difusión, "El sueño de la gitana", prendió entre el público no metalero, mientras que "Chico callejero" sería el himno de los primeros años de la banda. Gracias a Blanch, Rata Blanca pudo culminar la grabación en fecha, y gracias también a su compromiso, pudieron presentar el disco en una serie de recitales.
 
 

 
Integrantes (En este álbum): 

Walter Giardino: Guitarra líder, guitarra española
Saúl Blanch: Voz
Sergio Berdichevsky: Guitarra rítmica
Gustavo Rowek: Batería
Guillermo Sánchez: Bajo
 
Temas:
 
01- La Misma Mujer
02- Sólo Para Amarte
03- Gente Del Sur
04- Rompe El Hechizo
05- El Sueño De La Gitana
06- Chico Callejero
07- Preludio Obsesivo
08- El Último Ataque
09- Otoño Medieval
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

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14 de abril de 2023

Arco Iris - Tiempo de Resurrección (FLAC-1972)

 

Segundo álbum oficial de Arco Iris y primero en donde la personalidad estilística del grupo se desarrolla plenamente, logrando aquí momentos de gran inspiración. Temas como el progresivo "Negro y blanco" u "Hombre de madera", los elementos folklóricos que distinguen a  "Vasudeva", la melodía barroca con arreglos de jazz en "Garza celeste". Sin olvidar el folk mas exquisito del excelente "Tiempo de resurrección", o el mas popular, con el fogonero "Mañana campestre". Si bien el disco fue grabado en condiciones muy precarias (tan solo dos canales) y publicado originalmente en sistema monoaural, es una de las grandes obras de Arco Iris, que ahora podrán redescubrir desde la nave en formato FLAC.

 
En 1971 al terminar su contrato con el sello RCA, Arco Iris firma con el sello Music Hall. Se incorpora al grupo Horacio Gianello como baterista fijo y graban el simple Mañana Campestre / Soy un Pedazo de Sol, con el que logran un relevante éxito. Ara Tokatlian comienza a trabajar con el saxo, luego de prácticas exhaustivas, también es Ara el que en forma incipiente comienza a encargarse de los teclados. Graban el álbum "Tiempo de Resurreccion", en los estudios Netto. En el album se percibe con claridad un notable progreso en la banda, que logra plasmar con efectividad sus ideas. El folklore es ahora una parte sustancial de la obra musical de Arco Iris y cobran importancia los temas acústicos que se combinan y equilibra con los costados más eléctricos orientados al rock elaborado y a la fusión. Dana participa en algunas voces como cantante. Aún no protagonizan la escena los intrumentos regionales. Entre los agradecimientos figura un musico poco conocido en ese momento: León Gieco. Arco Iris comienza a hacer presentaciones como grupo principal y participan del BARock en el Velódromo Municipal.
Con la intención continua de descubrir otras mixturas rítmicas, en 1972, los integrantes de Arco Iris se fueron de viaje hacia el Norte del país en búsqueda de nuevas experiencias. A su regreso la banda lanzó su obra más ambiciosa: “Sudamérica o el Regreso de la Aurora”, una ópera rock en álbum doble que, a fines de 1972, se volvió a enfrentar con los obstáculos de la dictadura y la censura.
Sus producciones siguientes fueron: “Inti Raymi (1975) y “Agitor Lucens V” (1975) ya internados en los diferentes ritmos de Sudamérica en combinación entre instrumentos autóctonos y los propios de géneros como el rock y el jazz.
Para el líder de Arco Iris, Gustavo Santaolalla, eran tiempos de cambios y luego de presentar “Agitor Lucens V” decidió irse de la banda para luego formar “Soluna”,  junto al baterista del grupo Droopy Gianello y un jovencisimo Alejandro Lerner.
El resto de los integrantes continuaron volcados esta vez más al jazz rock y su despedida en aquella etapa fue con la grabación de “Los Elementales” en 1977.




Integrantes:

Gustavo Santaolalla: Guitarra, voz
Ara Tokatlián: Vientos
Guillermo Bordarampe: Bajo
Horacio Gianello: Batería, percusión
Dana: Guia espiritual, voces

Temas:

01- Negro y blanco
02- Vasudeva
03- Hombre de madera
04- Nuestro amanecer
05- Blues de Dana
06- Tiempo de resurrección
07- Mañana campestre
08- Garza celeste
09- Ignea, aérea y marina
10- Busca la estrella elegida 
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

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7 de abril de 2023

Juan Carlos Baglietto - Tiempos Difíciles (1982)

 
 
 
En 1982, Juan Carlos Baglietto publicó el emblemático “Tiempos difíciles”, un disco que marcó un antes y un después, convirtiéndose en el primer álbum en la historia del rock argentino en ser certificado disco de oro. Canciones como “Mirta, de regreso”, “Era en abril” o “La vida es una moneda” no paraban de sonar en las radios, en un contexto donde el país atravesaba la triste guerra de Malvinas, último coletazo de una dictadura militar que se hundiría en su propia tragedia.
 
"Cuando se busca qué se escribió sobre el disco Tiempos difíciles, con el que Juan Carlos Baglietto y compañía se presentaron en sociedad en Buenos Aires primero y de allí al país en 1982, es poco lo que se encuentra y hay que navegar mucho para dar con algo. Fue, en su momento, un disco fugaz para la crítica y prensa pese a la admiración que despertó, pero apenas un poco después produjo el hilo de textos necesario para que un álbum de rock moviera el amperímetro de las novedades como hacía rato no pasaba.
El material resultó tan explosivo como dinamita en una mina. El disco y el encandilador genio de ese hombrecito que cantaba canciones con peso específico musical y poético, que lo grabó junto a una banda de la que emanaba una energía inexplicable, dio lugar a un mito casi como si fuese un pase de magia surgido del interior del país en épocas oscuras, capaz de cautivar distintas audiencias y evocado hasta hoy como carta de presentación de una sangre joven que irrumpía en el rock nacional con sesgos demasiado propios.
Fundamentalmente fueron el tipo de canciones de ese disco, que parecían sonar diferentes a todo lo que se escuchaba entonces y adscritas a un ¿género? no tan fácil de identificar que navegaba entre el rock, el pop, la rítmica urbana con sabor a río, el tango y un folk trastocado, capaz de hacer surgir acordes y progresiones armónicas sumamente seductoras, lo que iba a distinguirlo en el tablero del rock nacional aunque su identidad fuese difícil de definir solamente en esa categoría. Canciones inaugurales donde podía rastrearse tanto un sinfín de influencias como ninguna comprobable aunque daba, a la primera escucha, una sensación de familiaridad.
Allí estaban entonces Mirta, de regreso, de Adrián Abonizio; Era en abril, de Jorge Fandermole; Puñal tras puñal, La vida es una moneda y Sobre la cuerda floja, de Fito Páez, y Dulce pájaro, de Rubén Goldin, canciones que se irían convirtiendo en himnos y que hicieron que Tiempos difíciles consiguiera vender 30 mil copias y fuera el primer álbum debut en alcanzar esa friolera. Un disco que fue oro –el primero de rock argentino– en un contexto por demás de adverso –la Guerra de Malvinas, la declinación de la dictadura que todavía pegaba sus zarpazos–, idéntico al que tuvo el origen de lo que la prensa porteña llamaría Trova Rosarina, cuyos miembros o algunos de ellos coparon el escenario de Obras Sanitarias e hicieron sonar esos temas que hoy siguen emocionando de un modo nada fácil de glosar.
En 1982, a la inmediata censura de la música en inglés durante la Guerra de Malvinas y en paralelo a ese rock nacional que resurgía con conciertos de Almendra –que volvía–, Serú Giran, Vox Dei, Raúl Porchetto, León Gieco y el legendario Moris (que otra vez pisaba suelo patrio), se instalaba un nuevo lenguaje musical de la mano de la new wave, donde el pop pisaba fuerte con bandas como Los Twist que aggiornaban parte de la rítmica de los 60 tornándola  superficial y divertida. Ahí, claro, Tiempos difíciles fue un flechazo al corazón de esa escena y la sorpresa del año.
La lírica de Mirta, de regreso, en todo una profunda aguafuerte de un estado de cosas con su pertinente correlato objetivo, fue un refugio para los fantasmas de un tiempo que ya pujaba por dejar de ser lo que era pero revelaba al mismo tiempo un presente clausurado en donde había que empezar de abajo:  “…Ya no hay ni un pelo largo/ todos parecen soldados./ Me siento parado en un cementerio./ Me recibió el frío y un nuevo gobierno…”, decía y allí se cifraba la impresión blanco y negro de un mundo que había arrasado con los sueños románticos, frágiles y ya marchitos bajo los implacables  brillos del neoliberalismo instalado tras seis años de dictadura;  y que a la vez ponía en diálogo una lengua ribereña llena de matices, un artefacto poético significativamente político, perdedor pero nunca resignado, con el áspero cemento de una cultura erosionada y decepcionada. Las notas ascendentes de un teclado, la distorsión de una guitarra o la garra o calidez de una voz en las canciones del disco se abrían paso en un territorio que podría ser desconcertante y a la vez liberador. Era en abril es un tema francamente desgarrador –se la tiene como una de las canciones más tristes del rock nacional– y sin embargo portaba una resistencia a la pérdida insondable que revelaba y profundizaba e iba más allá del mero relato. Fandermole exhibía ya un imaginario cultivado y medular. La estrella oculta de ese firmamento de seis que eran Baglietto y su banda ya despuntaba con aperitivos musicales inspirados y deslumbrantes.
El ADN de Fito Páez era como un sol que enrojecía el horizonte y producía una onda expansiva que fracturaba cerebros. Ahí ya estaban Puñal tras puñal y su fraseo inquieto a lo Discépolo: “…La propuesta es sencilla,/ pero olvidar es matarse de a poco./ Soy otoño esta noche./ Soy verdugo impaciente de mi sombra…”, que parece describir ciertos acontecimientos de la vida que están agazapados a la espera, pacientes como una lluvia quieta, de que alguien caiga en sus redes; o La vida es una moneda y En la cuerda floja, crónicas vigorosas que testimonian una sociedad fragmentada que uniforma y excluye con la misma violencia. Pese a su juventud, Fito contaba con un instinto musical educado a golpes de notas ligeras y abruptas a la vez que precisaba en sus letras el conflicto y el casi nulo optimismo de ese tiempo.
Baglietto grabó Tiempos difíciles con la misma formación que en el Festival de La Falda lo consagró cantante revelación apenas unos meses antes. Silvina Garré en coros, Rubén Goldin en guitarra, Sergio Sainz en bajo, Fito Páez a cargo de los teclados y José Luis Zappo Aguilera en percusión fueron los protagonistas de ese registro único e inoxidable. Tiempos difíciles fue así una expresión cultural de su época porque logró insertarse en el imaginario musical representando con demoledora contundencia su contexto. Y eso fue claramente percibido por el público, que inundó las disquerías en el frío y gris otoño del 82. Casi como buscando pan caliente". 
 
Juan Aguzzi - barullo.com.ar
 
 
Juan Carlos Baglietto y la Trova Rosarina
 
 
Integrantes:

Juan Carlos Baglietto: Voz, guitarra acústica
Silvina Garré: Coro
Fito Páez: Piano, Teclados, coros, arreglos
Rubén Goldín: Guitarra eléctrica, voz, arreglos
Sergio Sainz: Bajo eléctrico
José "Zappo" Aguilera: Percusión
 
Músicos Invitados:
 
Luis Cerávolo: Batería
Alejandro Santos: Flauta traversa
Manolo Juarez: Piano, arreglos en "Los nuevos brotes"
Chango Farías Gómez: Percusión en "Los nuevos brotes" 

Temas:

01- Mirta, de regreso (Adrián Abonizio)
02- Aunque mañana no estés (Fito Páez)
03- Era en abril (Jorge Fandermole)
04- Los nuevos brotes (Juan Monfrini, Rubén Goldín)
05- Puñal tras puñal (Fito Páez)
06- Sobre la cuerda floja (Fito Páez)
07- Dulce pájaro (Rubén Goldín)
08- La música del Río de la Plata (Fito Páez, Juan Carlos Baglietto)
09 Sin luna (Rubén Goldín)
10- La vida es una moneda (Fito Páez)


Formato: Mp3 - 320 Kbps


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31 de marzo de 2023

Opus Alfa - Idem (FLAC -24 Bits / Uruguay-1972) Reedición 2016

 

 
Único álbum de una de las bandas seminales del rock uruguayo. Dentro de un estilo emparentado con el rock y blues psicodélico, con elementos barrocos, Opus Alfa contaba entre sus filas con músicos que marcaron el camino de la musica rioplatense. El archivo compartido en la nave, corresponde a la reedición publicada por el sello independiente uruguayo Little Butterfly Records, en 2016.
 
Opus Alfa fue una banda de blues, rock, y música barroca que nació en Montevideo, Uruguay en 1970; dedicándose inicialmente a realizar versiones en idioma inglés de artistas como Jimi Hendrix o Keef Hartley Band. Hacia marzo de 1971 y con la entrada de la nueva sección rítmica formada por Jorge Barral y Jorge Graf, el grupo concentró sus esfuerzos en crear un sonido propio, con letras en castellano.
Con un gran despliegue técnico, por encima de lo usual en la época, Opus Alfa presentó su nuevo material a sala llena en el Estudio Auditorio del SODRE en Uruguay el 4 de agosto de 1971.
Rápidamente el grupo editó su primer simple en el sello De la Planta con los temas "Canción para Kenny y los niños" / "Casa de Huéspedes"; ninguna de las cuales sería posteriormente incluida en su futuro disco L.P.; lo que convierte a este simple en una rareza para coleccionistas. El 15 de diciembre de 1971 se presentaron en el Teatro Solís de Montevideo, cosa que hasta entonces tampoco había sido frecuente entre los grupos de la escena rock del momento.
Además de teatros, fiestas y salas de baile de todo el país, el grupo participó en el Festival B.A.Rock en Buenos Aires, y comenzó a preparar lo que sería su primer y único disco L.P. La grabación se llevó a cabo en los Estudios ION de Buenos Aires durante 1972, con el reconocido y experimentado Carlos Píriz al mando de la mesa de mezclas. En este disco, llamado simplemente "Opus Alfa", el grupo muestra en profundidad toda su variedad de facetas musicales; constituyendo un documento único de un grupo que llegó a convertirse en una de las esperanzas de la música "no comercialoide" en las latitudes del Cono Sur.
Sorpresivamente, y de forma casi conjunta con el lanzamiento del disco, Opus Alfa anuncia públicamente su disolución; invitando a sus seguidores a participar en un recital de despedida en el Teatro del Círculo el 17 de julio de 1972.
Jorge Barral, Daniel Bertolone y Jorge Graf unirían fuerzas formando el power trio Días de Blues, con el que alcanzarían un éxito aún mayor y que trascendería fronteras. Jesús Figueroa desarrollaría una exitosa carrera solista grabando dos discos para el sello Sondor:"Jesús con Todos" y "Mágica Fuente". 
 

"Grabar en los estudios ION con el reconocido técnico Carlos Pírix y disponiendo de cuatro pistas parecía ser la panacea, ya que en Uruguay solo existían grabadores de dos pistas. Sin embargo, las condiciones de trabajo seguían imponiendo restricciones debido a que el sello De la Planta alquilaba dichos estudios solamente los fines de semana. Este disco fue grabado solamente en dos días y prácticamente en primera toma, lo cual demuestra el potencial de la banda. Los diferentes tracks van conjugando una muestra armoniosa de las vertientes exploradas, con una llamativa alternancia en la interpretación de instrumentos. Hay rock en Vamos mal' y 'Calma de un día', blues en 'Blue de mi ciudad' y 'Miel y Humo'; fusión con el tango en languet', barroco en 'Ilusión' y otras experimentaciones en 'Padre' y 'Destino de mis pasos' (donde el mensaje presagia la inminente emigración generalizada). La definición de atmósferas enrarecidas está presente en 'El hueco de mi soledad', un peculiar blues donde se incluyen los efectos de un pedal wah wah para el violín de Polo, al que habían transformado en violín eléctrico de manera artesanal. Luego de esta serie de logros, solo les restaba despedir el año con un concierto en el majestuoso Teatro Solís, el teatro más importante de Uruguay. Ya estaba todo organizado para el 15 de diciembre, con los temas del disco y una buena cantidad de temas nuevos, pero el evento tuvo que suspenderse debido al lamentable fallecimiento del padre de uno de los integrantes. Mientras críticos y seguidores aguardaban esperanzados un nuevo año de Opus Alfa, el grupo desapareció inesperadamente de la escena. Barra!, Bertolone y Graf formaron el power trío Días de Blues, al tiempo que Jesús Figueroa dio comienzo a su proyecto solista, transformándose ambos en protagonistas de la movida. No habían existido discrepancias de tipo alguno sino, tan solo, avatares propios de una época convulsionada y con cambios abruptos. A los efectos de evitar rumores y confirmar oficialmente su deceso, el grupo realizó el Funeral de Opus Alfa el 17 de julio de 1972, un recital donde participaron como invitados varios músicos amigos y donde se promocionó la postergada edición de su único LP. Un disco que, con la banda ya desintegrada, se transformó en uno de los preferidos del rock uruguayo de la época. Esta primera reedición completa en vinilo (y con fotos no incluidas anteriormente), hace justicia con un trabajo que merece conocerse a pesar del tiempo transcurrido. La extraña carátula es la original, con dos huevos sobre un fondo negro, un mensaje que para muchos significó el reconocimiento a una banda con mucho temperamento".
 
Fernando Peláes Bruno, mayo de 2016 (Extracto)
 
 

 

 Integrantes:
 
Daniel Bertolone: Guitarra, flauta, vizcuyo, voz
Jorge "Flaco" Barral: Bajo, guitarra acustica, bandurria, voz
Jesús Figueroa: Voz
Atilano Gil Losada: Teclados, violín
Jorge Graf: Bateria, violín

Temas:

01- Blues de mi ciudad
02- Ilusión
03- Vamos mal. Ah no!
04- El hueco de mi soledad
05- Miel y humo
06- Padre
07- Destino de mis pasos
08- Tanguez
09- Calma de un día
 
 
Formato: FLAC - 48.000 Hz / 24 Bits


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24 de marzo de 2023

Riff - En Acción (FLAC - 1983)

 


 Luego de publicar tres álbumes de estudio, Riff logra plasmar su verdadera potencia rockera, en este, su primer disco en vivo. Un documento sonoro que demuestra lo que el grupo entregaba en sus shows. Nadie podrá decir lo que significaba Riff musicalmente sin haberlos visto en vivo. Es ahí donde la poderosa escencia del grupo surgía naturalmente. Más allá de lo precario de la grabación, "En Acción" es una fotografía de época, casi perfecta, de lo que significaba Riff sobre un escenario.
 
"A partir de la proclamación unánime de Riff corno el mejor grupo en las encuestas del año, sólo faltaba concretar ese reconocimiento a través de un apoyo masivo tangible. Y esa presencia popular se pudo corporizar en los dos conciertos que Riff brindó en Obras. Allí el grupo presentó a su nuevo integrante, el tecladista y cantante Dany Peyronel. Durante una hora y media ininterrumpida, la máquina más poderosa del heavy metal local arrasó con su potencia totar, absoluta y desbordante, que fue registrada para la grabación de un álbum en vivo.
Quedó bien claro porqué Riff ganó las encuestas de este año. Porque es la banda que mejor suena en el rock argentino. Todos y cada uno de los grandes éxitos de Riff fueron recreados por el ahora quinteto, mientras una multitud totalmente excitada cantaba y bailaba con frenesí los ardorosos temas. La incorporación de Peyronel resultó mucho más trascendente de lo que se esperaba, su manejo escénico, la forma de tocar los teclados v, particularmente, sus cualidades vocales, le dieron un matiz totalmente nuevo a este Riff. Uno de los nuevos temas presentados tuvo a Peyronel como vocalista y resultó espectacular su desempeño, perfectamente amalgamado con el resto de la banda. No seria exagerado decir que es uno de los mejores cantantes de rock pesado que se han escuchado por aqui
la presentación fue sobria, medida, con cada efecto utilizado en el momento justo, y con la eficaz escena que el quinteto posee. Pocas veces se escuchó un grupo sonar tan bien y tan ajustado. Pero la fiesta también tuvo su lado oscuro por el lado de una audiencia que se descontroló antes y durante el concierto. Si bien Riff propone un mensaje eminentemente físico, esa manifestación no tiene porque pasar por la violencia y la agresión generalizada. Mucho de esto ocurrió dentro y fuera del estadio, causando daños que tendrán que ser reparados exclusivamente por el grupo. De esta forma lo único que se conseguirá es que Riff no pueda actuar en vivo porque nadie le cederá un espacio para que lo haga. Pappo y los suyos tendrán que hacer un replanteo a su público de la interpretación de su mensaje, que es libertario pero no nihilista. De lo contrario, sus propios seguidores terminarán por coartar las posibilidades de una de las mejores formaciones que dio el rock nacional en los últimos años".

Reseña de la presentación en Obras (1983)
 
"Dentro del rock hay un concepto aceptado por todos que dice que una banda de rock'n'roll suena mucho mejor sobre un escenario que en un estudio, y acaso por eso todos los grupos fuertes grabaron en algún momento de su carrera un disco en vivo. La razón que fundamenta este concepto es simple: el estudio enfría y en él no existen ni el fervor ni la energía que se puede alcanzar en un concierto.
Obviando "En Acción", Riff lleva grabados tres álbumes, y en todos ellos se nota —pese a la larga experiencia de Pappo en esto de grabar rock'n'roll— que la temperatura no es la misma que el grupo consigue crear en sus shows. Tal vez por esto la importancia de "Riff en acción" aumenta. Este es el disco que más los representa, el más fuerte, el más enérgico. En él están desde los brillantes solos de Pappo hasta los gritos frenéticos de su público, pasando por el machacante golpeteo de la batería de Michel, los clásicos "Viva Pappo", la poderosa guitarra rítmica de Boff, el bajo monótono pero efectivo de Vitico, más el aporte vocal e instrumental de Danny Peyronel.
Grabado en el estadio Obras a principios de abril, "Riff en acción" es también una especie de "Grandes éxitos" del grupo, aunque sus fans van a extrañar la presencia de "Me tienen can-sado", "No detenga su motor" y "Ultravelocidad", tres de los clásicos de Pappo y su pandilla. Sin embargo, esa ausencia se ve compensada con las incasdescentes versiones de "Ruedas de metal" (con una activa participación de las "huestes del metal"), "Macadam", "La dama del lago", "Mal romance" y "No pasa nada en esta ciudad", cantado por Danny Peyronel.
"Riff en acción" bien puede considerarse el primer disco de rock'n'roll que se graba en vivo en la Argentina, y los resultados —más allá de algunos defectos sonoros— son ampliamente satisfactorios. El grupo con toda tranquilidad podría haber regrabado algunas partes en los estudios antes de hacer la mezcla, pero ellos optaron por retocar apenas ínfimamente el material. De este modo, algunos coros desprolijos que se escucharon en Obras están en el disco con la misma desprolijidad con que salieron sin "pinchazos" ni sobregrabaciones.
Otra curiosidad sonora que presenta este álbum es que en la mezcla, deliberadamente, todos los instrumentos fueron puestos en un mismo plano. Este detalle, si bien hace sonar más compacta la música, opaca un poco el trabajo de Pappo en los solos, ya que su guitarra queda un tanto perdida entre el resto de los instrumentos. De todos modos, "Riff en acción" es un disco muy bueno que va a enloquecer a los fanáticos del rock'n'roll y que, incluso, puede llegar a agradar a los gustosos de otros estilos, porque no siempre se tiene la oportunidad de escuchar un disco que sea tan "en vivo" y que desparrame tanta energía".
 
Revista Pelo - Reseña del disco (1983)
 
 
Riff en los show de Obras Sanitarias (9 y 10 de abril, 1983)


Integrantes:

Pappo: Guitarra lider, voz
Vitico: Bajo, voz
Michel Peyronel: Batería, voz
Boff: Guitarra

Músico invitado:

Danny Peyronel: Moog liberation, voz

Temas:
 
01- Introducción
02- Maquinación
03- Mucho por Hacer
04- Mal Romance
05- La Dama del Lago
06- Ruedas de Metal
07- Pantalla de un Mundo Nuevo
08- Héroes del Asfalto
09- No Pasa Nada en esta Ciudad
10- Macadam 3…2…1…0
11- Susy Cadillac 


Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits


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17 de marzo de 2023

Polifemo - Polifemo II + Bonus (FLAC - 1977)

 

 
Segundo y último trabajo discográfico de Polifemo. Este "canto del cisne" fué publicado cuando el grupo ya estaba separado, por lo que la producción del disco estuvo a cargo de Rinaldo Rafanelli, sin la participación de los demás integrantes. Mas allá de estas circunstancias, Polifemo II es un álbum muy interesante, que marca una evolución con respecto al primer disco hacia un terreno mas cercano al rock progresivo y el jazz rock.
 
"A mediados de 1976, Polifemo era una entidad rockera poderosa pero, en el seno del grupo, comenzaron las tensiones. Rinaldo: "El 'Tema de los Devotos' fue el principio del fin para Polifemo. David encontró su camino espiritual con el gurú Majaraj-Ji. Y esa veta devocional de David empezó a chocar con mi costado más racional. A la vez, en la música, David estaba más en baladista y en soft-rock. Y yo me disparé para el lado de la música progresiva: Jaco Pastorius, Stanley Clarke. En el segundo disco de Polifemo hay una bola de música de fusión. Yo pensaba en Return to Forever, Mahavishnu Orchestra. Pero estaba en Polifemo. Era un delirio mío. Después venía la tercera posición, la de Juan y Ciro, que nos decían: 'Ustedes son dos delirantes. ¿Por qué no seguimos con el espíritu del principio: rock'n'roll de tres o cuatro minutos, con letras potentes?' Con el tiempo nos dimos cuenta que tenían razón." El segundo álbum de Polifemo (que, para agregar un elemento de confusión, también se llamó Polifemo) salió en 1977. Tenía dos extensos temas instrumentales, "Trópico de Cáncer" y "Pie." El resto de las canciones estaban compuestas, en partes iguales, por Lebón ("Viene del Sol" y "Dualidad") y Rafanelli ("El Sueño Terminó" y "Super Hombre"). La tapa era la foto de un ojo humano sobre fondo oscuro. Rafanelli se metió más todavía en la producción, en parte como resultado de la crisis que en esos días derivó en la separación del grupo. "Este disco lo mezclé yo, con Soler y D'Artagnan. Juan, Ciro y David no vinieron." La crisis interna de Polifemo explotó en el recital que dieron en el Luna Park, a mediados de 1976, con Pappo como invitado. "Había un bajo astral ese día. No tocamos mal, pero fue un concierto rabioso. Polifemo era pasional pero alegre. Esta vez estábamos muy enojados, no sé muy bien con quién ni con qué. Eramos como los chicos, que cuando tienen sueño lloran por cualquier tontería. No estábamos bien entre nosotros. Fue nuestra última presentación". 

Alfredo Rosso

Después de pasar por los ülimos tramos de la vida del grupo, Polifemo presentó su álbum póstumo, en el que se advierte el vuelco en la linea que se conocía del grupo. Probablemente por eso el trabajo general adolezca de cierta inconsecuencia, de trazos indefinidos; pero, de todos modos, permite observar la índole del cambio producido en su ultime etapa. Los temas poseen un mayor trabajo en los arreglos y una composición más cuidadosa, que no desperdicia los elementos rockeros que caracterizaron su primer álbum. En este disco se incluyeron rasgos jazzísticos, que aportaron la libertad para exponer solos generalmente de buena factura, aunque eminentemente rockeros. Quizás las letras ofrezcan un planteo tan directo que los torne en postulaciones. Tapa: Una buena idea. Síntesis: El álbum revela la transición por la que pasaba el grupo cuando lo registró. 

Revista Pelo - Reseña del álbum (1977)
 
 

 

 Integrantes:
 
Rinaldo Rafanelli: Bajo, guitarra, teclados, coros, percusión, voz
David Lebón: Guitarra, teclados, percusión, coros, voz
Ciro Fogliatta: Órgano Hammond, piano

Juan Rodríguez: Batería, percusión
 
Temas: 

01- El sueño terminó
02- Viene del sol
03- Superhombre
04- Trópico de Cáncer
05- Dualidad
06- Pie


Bonus Tracks:

07. Oye Dios Que Me Has Dado (Single Lado A - 1976)
08. Buzios Blues (Single Lado B - 1976)
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

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