19 de mayo de 2023

Cuero - Tiempo Después / Crecimiento (FLAC - 1973-1974)

 

 
Cuero se formó en 1973, luego de la disolución de Piel de Pueblo. Carlos Calabró y Nacho Smilari, integrantes de aquella banda, se unieron a Quique Masllorens, fundador de La Joven Guardia y sin haber realizado ningún show registraron su álbum debut, "Tiempo después", a mediados del '73. La banda desarrollaba en este disco un excelente rock y blues duro con elementos psicodélicos. Carlos Piñata reemplazó a Masllorens apenas terminada la grabación de la placa, que fue presentada en vivo en muy pocas oportunidades, antes de la disolución en esta primera etapa.
Siempre bajo el liderazgo del guitarrista Nacho Smilari, el segundo álbum de Cuero (ya con otra formación), "Crecimiento" de 1974, marca un giro estilístico comparado con su primer disco, enrolándose en un estilo de jazz-rock latino con varios temas instrumentales de raíces afro y percusiones diversas.
 
-Pelo: ¿Cómo surgió la idea de formar un frío?
-Nacho: Yo tenía la idea de hacer algo.., aunque no sabia qué. Es decir, trabajar como solista o tener un grupo. Además tenía el apoyo de la grabadora Music-Hall. Mí. junto a Carlos surgió la idea de formar un trío, entonces llamamos a Enrique y formamos Cuero.
-Pelo: ¿Por qué se fue Masllorens del grupo?
-Carlos: Mirá, grabamos el disco y todo andaba super bien. Pero qué pasa cuando llevás un tiempo junto a una person la conocés cada vez más y surgieron diferencias, de tipo musical y algunas ideológicas.
-Nacho: Enrique es un buen músico y mejor tipo, incluso fue él quien nos allanó las cosas, un día vino y dijo: me voy porque es mejor para todos. Realmente fue así, él ahora está con el grupo de Roque Narvaja y lo que hace lo hace bien.
-Pelo: ¿Qué sucedió después?
-Nacho: Lo de siempre en estos casos: probamos mil bajistas, hasta que llegó Carlos Piñata que nos copó totalmente. Además era un tipo que venia muy bien, grabó varios temas del segundo disco de Pappo y mil cosas más. Estamos muy contentos, porque es precisamente el tipo que buscábamos a nivel musical e ideológico.
-Pelo: ¿Oué pueden decir del álbum?
-Nacho: De"Tiempo después" te diré que tiene un muy buen sonido, bastante pesado. Nosotros trabajamos mucho para lograr ese sonido ya que los estudios son bastante jodidos, incluso Pappo estuvo hace poco y se fue porque no consiguió el sonido que deseaba.
-Carlos: Cierto, además fue nuestra obra en todo nivel, desde la grabación al cortado, ecualizado, Inclusive hubo un par de bandas que no nos gustó como habían sido cortadas, entonces hicimos todo de vuelta.
-Pelo: Resulta bastante extraño, o nuevo. el sonido que hacen en las voces...
-Nacho: Cantamos nosotros, no marcianos. Lo que pasa es que corno yo no sé cantar bien salió un sonido muy especial. En realidad yo sólo quería cantar y hacerlo cuanto antes_ Por eso no perdí tiempo en aprender vocalizaciones ni nada por el estlo. Eso no significa que para el otro disco no lo hagamos.
-Pelo: ¿Cómo componen, y cuál es la temática de las canciones?
-Carlos: Yo hago las letras y Nacho les pone la melodía. Las letras apuntan a pequeñas situaciones de la vida de cualquier individuo, pero situaciones minimizadas con respecto del gran engranaje que es la vida diaria.
-Pelo: ¿Por qué le pusieron ese nombre al disco, tiene alguna connotación especial?
-Nacho: Bueno, es porque realmente es un muesrtario de los trabajos que hicimos tiempo después. O sea, para que quede más claro, fue el trabajo realmente nuestro que pudimos volcar "Tiempo después" de todas esas experiencias.
-Carlos: Claro, mirá, incluso hubo un tipo que nos dejó mucho a nosotros cuando estábamos en Piel de Pueblo: Willy Pedemonte.
Nacho Smilari y Carlos Calabró (Acerca de "Tiempo Después"-1973)
 

Para la grabación del segundo (y último) álbum de Cuero, Nacho Smilari convoca a prestigiosos músicos de sesión del medio local, agregando saxos y percusiones, alejándose de su anterior formación y sonido de trió. Con Smilari como único compositor de todos los temas, ya sin Calabro y Masllorens colaborando en las composiciones, este segundo trabajo es muy distinto en cuanto a composición y estilo musical si se lo compara con el primero. Aunque su sonido refleja en cierto modo el espíritu de la mayoría de las bandas sudamericanas de los '70s en la búsqueda de experimentar y fusionar el jazz con el rock y ritmos latinos como forma de no limitarse. Este cambio de estilo no convenció a los seguidores, que esperaban un disco con similitudes al primero. Esto hizo que se acelere la separación definitiva de la banda al poco tiempo de haberse editado el álbum, el cual no contó con una presentación oficial en vivo.  
(Reseña de "Crecimiento"-1974)
 
 


 Integrantes: "Tiempo Después" (1973)
 
Nacho Smilari: Guitarra, piano, voz
Carlos Calabró: Batería
Enrique Masllorens: Bajo, voz

Temas: "Tiempo Después" (1973)

01- Tiempo Después
02- Jungla De Neón
03- Nuevamente El Momento
04- No Sé Si Voy A Enloquecer
05- Parientes Del Mundo Interior
06- Escucha Mi Voz
07- Paula, Acurrucada En Un Color

Integrantes: "Crecimiento" (1974)

Nacho Smilari: guitarra y voz
Adalberto Cevasco: Bajo
Osvaldo Lopez: Bateria
Bernardo Baraj: Saxo tenor, saxo soprano y flauta
Raul Parentella: Piano fender y piano acustico
Joe Coco: Percusion
Jorge Zorry: Saxo alto con divisor de frecuencia

Temas: "Crecimiento" (1974)

01- Crecimiento
02- Forrado De Cueros I
03- Viendome A Trasluz
04- Nuevas Caras
05- Silenciosos Negros
06- Pisando El Suelo
07- Forrado De Cueros II
08- Fantasias De Cristal
09- Golpeando Las Piedras 

 

Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits

 pass: naveargenta.blogspot


12 de mayo de 2023

Litto Nebbia - Fuera del Cielo + Bonus (FLAC - 1975)

 


Fuera Del Cielo es uno de los trabajos mas arriesgados y vanguardistas de Litto, el que abrirá una trilogía que luego tendrá su correlato en Bazar de los milagros (1976) y El vendedor de promesas (1977). Adentrándose en terrenos del jazz fusión y el progresivo, Nebbia explora nuevos caminos que incluyen complejos arreglos que extienden los tiempos de las composiciones. Una obra de escucha obligatoria por la envergadura artística que Litto logra aquí, y el desafío que propuso en su momento la aparición de éste álbum.
 
"Este álbum, junto con "El vendedor de promesas" y "Bazar de los milagros" , forma parte del momento más alto creativo e interpretativo del trío que conformamos en los años 70 junto a Jorge "Negro' Gonzalez en contrabajo eléctrico y Néstor Astarita en batería y percusión. "Fuera Del Cielo" fue el primer álbum donde compositivamente me propuse seguir con el formato de canción, pero sin la limitación de duración que presupone una canción standard   Aquí musicalizaba algunas poesías de Mirtha Defilpo, atípicos textos para la época dentro del panorama del Rock Argentino. También desarrollaba arreglos armónicos y contrapuntos a mi antojo, a través de grandes secuencias instrumentales que matizaban con la parte cantada.
Litto Nebbia
 
"Litto Nebbia, cantante, músico y autor natural de Rosario, es en sí mismo una polivalente institución de la historia del rock argentino, una historia que aún sigue vigente y viviente. En los 60s como miembro de Los Gatos él fue uno de los gestores del rock argentino, y desde 1969 fue forjando una carrera solista prolífica y entusiasta, donde se paseaba por el rock, el folklore y el jazz a punta de curiosidad y versatilidad. Fue a mediados de los 70s que él decidió reformular su visión musical por unos senderos más complejos que lo que había estado surcando hasta entonces. El movimiento rockero progresivo y la fusión calaron hondo en sus entonces nuevos intereses musicales, y fue en este contexto que él creó tres discos que conforman su etapa progresiva: "Fuera Del Cielo" es la primera criatura surgida en esta fase (las otras dos son "Bazar De Los Milagros" y "El Vendedor De Promesas").
La pieza homónima que abre el disco ocupa los primeros 17 minutos y pico del álbum, comenzando con efectos de percusión y contrabajo bastante oníricos para crear una conveniente expectativa para el motivo central, mayormente romántico y evocativo. Durante el desarrollo del motivo y la inserción de variantes a lo largo del camino, la musicalidad se asienta sólidamente en aires fusionescos manejados con consistente sobriedad. El clavinet con fuzz es el instrumento líder en la plasmación de los desarrollos melódicos de la pieza: Nebbia aprovecha muy bien el potencial de sonoridad exquisitamente cósmica que se puede verter desde dicho instrumento. Los últimos minutos de la pieza se asientan en un alegre motivo en 5/4 en el que los punteos de guitarra y el tarareo de Nebbia se explayan elegantemente sobre la cadencia elaborada por la dupla rítmica y el teclado. 'Negocio Celestial' cierra la primera mitad del disco con ágiles aires jazzeros reciclados a través de una aureola progresiva afín tal vez al Camel pre-"Snow Goose" o a Greenslade. 'Arcano Del Loco' abre la segunda mitad del repertorio oficial con una combinación de capas misteriosa de órgano, percusiones atmosféricas y precisas intervenciones del bajo y la guitarra que se sitúan a medio camino entre el blues y el jazz: si no fuera porla presencia del bandoneón en medio de la ordenada amalgama instrumental, uno podría jurar hasta cierto punto que está escuchando un tema perdido de Bo Hansson. Ya la sección cantada desarrolla un lirismo marcado, trabajado con sencillez mas no exento de sofisticaciones jazzeadas en su concretización. 'Sin Decir Nada, Sin Despedida' despliega un fragor jazzero más contundente en comparación, lo cual ayuda gravitantemente a iluminar el aire extrovertido inherente a la composición. Posiblemente esta pieza y 'Negocio celestial' sean las que condensan mejor el encuadre instrumental gestado por Nebbia, González y Astarita. 'Nino Y La Invitada' cierra el repertorio oficial del disco. Se introduce con una atmósfera solemne signada por acordes sostenidos de órgano y casuales rasgueos de guitarra acústica, para luego pasar a un cuerpo central donde se alternan los tempos de 5/4 y 4/4, basado en un sólido esquema fusionesco y asentado sobre los trazos marcados por el piano acústico.
Los tres bonus tracks son piezas compuestas por Nebbia como parte de una cantata titulada "Historia de un hombre", arreglada por el legendario Rodolfo Alchourrón: son básicamente baladas amables, destacando 'Amor' por sus bien logradas cadencias jazzeras, y en general, se trata de piezas armadas sobre ingeniosos desarrollos melódicos, y eso es algo que revela el impulso inicial de Nebbia por proyectarse hacia el tipo de música que poco después habría de encarnarse en "Fuera Del Cielo". Se trata, como valoración general, de un disco finamente concebido, como el inicio de algo grande que acaba de emerger".
César Inca Mendoza




Integrantes:

Litto Nebbia: Teclados, guitarras acústicas y eléctricas, percusión, canto
Jorge González: Bajo, contrabajo, percusión, coros
Néstor Astarita: Batería, percusión, coros
Mirtha Defilpo: Textos

Temas:

01- Fuera Del Cielo
02- Negocio Celestial
03- Arcano Del Loco
04- Sin Decir Nada, Sin Despedida
05- Nino Y La Invitada
 
Bonus Tracks:

06- Amor
07- Niñez
08- Vejez


Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

pass: naveargenta.blogspot


5 de mayo de 2023

Dulces 16 - En El Medio De La Ciudad (1983)

 

El segundo álbum de Dulces 16 cuenta con la novedad de dos nuevos integrantes en la banda: Sebastián Peisere (batería) y Luis Vargas (guitarra), reemplazantes de Pucci y Jolivet, respectivamente. Esto trajo aparejado, además, un cambio estilístico en relación al primer disco del grupo. Hay aquí una mayor variedad musical, influencia de los nuevos integrantes, que abarca desde el rock and roll, rhythm and blues, reggae, country, hasta el soft rock. El disco no tuvo la repercución deseada, seguramente por que el público esperaba una continuidad del anterior estilo del grupo, mas cercano al rock sureño. 

A mediados de 1979, nació, de las cenizas de la Bluesbanda, un conjunto al que Ciro Fogliatta (ex Los Gatos) denomino Dulces 16 (en honor al tema de Chuck Berry). Se trataba de una cooperativa de trabajo, integrada también por el gran guitarrista León "El blusero" y otros músicos de menor trayectoria dentro del rock y blues del Oeste.
Después del verano de 1980, el tecladista Ciro Fogliata retorno a España y León "El blusero" ingreso al grupo Plus. El resto de los integrantes opto por reemplazarlos por los guitarristas Rudy Marcolongo y Gustavo Pérez. Con estas incorporaciones, el grupo paso a tener en su formación a tres guitarristas, lo que daba un sonido pesado y denso al mejor estilo de las grandes bandas sureñas de Estados unidos. Si bien mantuvieron el estilo blusero de sus predecesores, le agregaron una actualización más rockera a su música.
Así, Dulces 16 se presento junto a Vox Dei y Pappo en la cárcel de Villa Devoto, donde demostró que tenia cosas diferentes para ofrecer, ya que por esos años muchos músicos se inclinaban hacia la corriente del jazz-rock, dejando huérfano al publico deseoso de rock and roll. Su ritmo de presentaciones fue febril, tanto en los pubs del Gran Buenos Aires, como en los de la Capital.
En 1981 presentaron su primer disco, "Dulces 16", que conto con la participación de Charly Garcia en piano. Gracias a la difusión del tema "Para tocar rock and roll", obtuvieron muy buenas ventas. El álbum fue presentado en el estadio Obras el 19 de diciembre de ese mismo año.
A pesar de la creciente popularidad, comenzaron los roces entre los integrantes. Gabriel Jolivet y Marcelo Pucci se alejaron de la banda. El grupo replanteo la situación y decidió continuar con el ingreso de Luis "Negro" Vargas en guitarra y Sebastian Piacere en bateria. Con la nueva formación se presentaron en el Festival de La Solidaridad, contando con Pappo como invitado. Ya para entonces se notaba, que con el ingreso del "Negro" Vargas, su música rondaba un estilo mas cercano al de los Rolling Stones. Despues de un intervalo de algunos meses, volvieron a aparecer en el festival B.A.Rock, donde no lograron sonar como en los viejos tiempos, y la gente no los recibió con el mismo fervor que en otros años.
En 1983 registraron "En el medio de la ciudad", que no tuvo buena difusión. Eso llevo a acrecentar las diferencias musicales y de protagonismo, lo que obligo al grupo a disolverse, tras la partida de Gustavo Pérez.

"La carrera de Dulces 16 es curiosa. Surgidos a la consideración masiva en el '81, tras la auspiciosa edición del álbum debut y un buen concierto en Obras desaparecieron. Durante el '82, poco y nada se supo de ellos, salvo que tenían un par de variantes en su alineación. "En el medio de la ciudad" marca el retomo de los Dulces al panorama musical. Los cambios en la formación trajeron aparejados también cambios en la propuesta del grupo. El estilo sureño, marcadamente influenciado por Lynyrd Skynyrd y los Allman Bros ya no es la característica de Dulces 16. Ahora están más cerca del rock'n'roll inglés, onda Rolling Stones. En esta variante estilística seguramente mucho tienen que ver el nuevo guitarrista, Luis Vargas, quien aportó buena parte del material incluido en el disco. Del viejo Dulces 16 las únicas reminiscencias que quedan son los dos temas de Rudy Marcolongo ("Minuto de rock'n'roll" y "Voy a llegar a tí"). "En el medio de la ciudad" es un álbum bastante variado musicalmente: hay reggae ("El camino a Hollywood"), rock duro ("El verdugo y yo"), un par de temas de aire country ("Ya nada quiero saber" y "Suena una canción"), rock suave ("Mi Lucila") y, por supuesto, rock'n'roll ("En el medio de la ciudad", "Cansado aún no estoy", "Después del show"). Si bien el nivel de los temas es parejo, "El verdugo y yo" es el de más rápido impacto. "En el medio de la ciudad" es un buen álbum que muestra a un grupo que ha cambiado bastante y para bien. Dulces 16 sigue mostrando la energía de siempre pero ahora con una mayor elaboración en la faz musical y más vuelo en los arreglos". 
Revista Pelo - Reseña del disco (1983)
 
 


Integrantes:
 
Gustavo Pérez: Guitarra, voz
Luis Vargas: Guitarras
Rudy Marcolongo: Guitarras
Néstor Vetere: Bajo
Sebastián Peycere: Batería

Músicos Invitados:

Daniel Melingo: Saxo
Fabiana Cantilo: Coros (en "El camino a Hollywood")
Luis Valenti: Organo Hammond, piano Yamaha
Pablo Fernández: Percusión
 
Temas:
 
01- El verdugo y yo
02- Minuto de rock and roll
03- En el medio de la ciudad
04- Despues del show
05- Cansado aun estoy
06- Voy a llegar a ti
07- Suena una cancion
08- El camino a Hollywood
09- Mi Lucila
10- Ya nadie quiere saber 
 
 
Formato: Mp3 - 320 Kbps
 

pass: naveargenta.blogspot 
 

28 de abril de 2023

El Trío - Todo En Su Medida y Armoniosamente (FLAC-1974)

 

 
Pocho Lapouble, Ricardo Lew y Adalberto Cevasco, tres de los musicos mas importantes del jazz argentino conformaron "El Trío" que en el año 1974 grabaron este único album. En el se fusionan distintas corrientes musicales como el rock, el funky, el bop y ritmos autoctonos como la milonga y el cuplé. Uno de los discos mas interesantes y menos conocidos del jazz-rock vernáculo. Recomiendo especialmente este trabajo por el alto nivel de ejecución de sus musicos y por lo creativo de la propuesta compositiva.
 
"Rarísimo álbum de jazz-rock funk grabado en 1974 por algunos de los mejores músicos de jazz argentinos: Pocho Lapouble, Ricardo Lew y Adalberto Cevasco (miembros de Quinteplus y las bandas de Jorge Lopez Ruiz y Gato Barbieri entre muchos otros). Incluye el irresistible "Se acabó el recreo", un arrebatador y aceleradísimo corte de jazz-funk con aires rock, y los etéreos "Todo en su medida y armoniosamente" y "Haceme Shaft", con Patricia Clark en la voz e inesperados arreglos de moog.
Aquellos que estén familiarizados con el jazz de otras partes del mundo, estarán al tanto de los soberbios discos de jazz modal, big band y post bop grabados en Argentina durante los años 60. El trabajo llevado a cabo por músicos como Chivo Borraro, Jorge López Ruiz o Enrique Villegas podría rivalizar con el de sus colegas norteamericanos.
La década siguiente vería como se producía una apertura a la experimentación, desde un lenguaje jazzístico, y hacia otros géneros musicales, con una cierta preponderancia del elemento rítmico. Los miembros de El Trio forman parte de una generación de músicos de jazz con una mayor propensión a la inclusión de instrumentos eléctricos y a unos modos que más tarde se identificarían como "jazz rock". Música compuesta y tocada desde la lejana Buenos Aires al mismo tiempo que Miles Davis se aventuraba por nuevos territorios sonoros en discos como "In A Silent Way" o "Bitches Brew".
Todo en su medida y armoniosamente refleja ese mismo espíritu de experimentación y fusión de diversas influencias, pero con la mirada puesta tanto sobre el rock como sobre el folclore local. No debe resultar sorprendente que los protagonistas de esta grabación, Pocho Lapouble (batería), Ricardo Lew (guitarra) y Adalberto Cevasco (bajo), hayan acompañado al mismísimo Gato Barbieri en su proyecto "Latinoamérica", poco antes de la publicación de este disco, donde la presencia de ritmos del hemisferio sur impregnaba al jazz de vanguardia del saxofonista argentino. El baterista Pocho Lapouble también había creado Quinteplus, que en 1972 grabó un único álbum de estudio bajo esas mismas premisas de jazz fusión. Este disco fue originalmente publicado por el ecléctico sello argentino Music Hall en 1974 y, con toda probabilidad, distribuido (y vendido) en pequeñas cantidades, de ahí la rareza de este álbum y su actual precio desorbitado en el mercado del coleccionismo".
 
 

 
Integrantes:

Ricardo Lew: Guitarras (electrica, española, acustica)
Adalberto Cevasco: Bajo - piano en 2,4,5,6,8
Pocho Lapouble: Bateria - piano en 1,2

Invitada:

Patricia Clark: Vocal (temas 4 y 8)

Temas:

01- La petichita hace lo que puede
02- Albarraseis
03- Quien se llevo a mi negra?
04- Todo en su medida y armoniosamente
05- Contextos oblicuos
06- Milonga 'N Roll
07- Se acaba el recreo
08- Haceme Shaft
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

 pass: naveargenta.blogspot
 
 

21 de abril de 2023

Rata Blanca - Rata Blanca (FLAC-1988)

 

 
Primer álbum de la agrupación mas popular del heavy argentino. Fue grabado en los estudios Buenos Aires Records, en agosto de ese mismo año, y editado por Vértigo Records en 1988. Es el único disco del grupo con la presencia de Saúl Blanch (ex Plus) en las voces. La placa contiene temas como "El sueño de la gitana" y "Chico callejero" que pasarían a ser clásicos del repertorio de la banda. Fue presentado el 17 de diciembre de 1988 en el Teatro Alfil con lleno total.  

En 1985, el guitarrista Walter Giardino abandona el fundacional grupo V8. Viendo que el panorama de la música pesada en Argentina estaba en sus peores momentos y no había propuestas que respondiesen a sus intereses musicales, le comunicó a Gustavo Rowek (ex baterista de V8) su idea de grabar independientemente un demo con los temas de su autoría, para que le sirviera como carta de presentación en Inglaterra, ya que había pensado emigrar del país. El baterista accedió y la grabación tuvo lugar en los Estudios Buenos Aires; los músicos que participaron junto a ellos fueron Rodolfo Cava en voz y Yulie Ruth de Alakrán en bajo. Grabaron cuatro temas: "Chico Callejero", "Gente del Sur", "Rompe el Hechizo" y "La Bruja Blanca", tres de los cuales se incluyeron luego en el primer álbum. El resultado les gustó tanto a los músicos que decidieron intentar una vez más la formación de una banda en Argentina.
Dado que Yulie Ruth era el bajista oficial de Alakrán, banda ya consolidada en la Argentina, el rompecabezas de Giardino quedó sin una pieza, la que fue inmediatamente sustituida por Guillermo Sánchez, por medio de un amigo de la banda, Sergio Berdichevsky, quien también se une como guitarra rítmica. Al poco tiempo el vocalista, Rodolfo Cava, abandona el proyecto debido a sus ambiciones personales, lo que obliga a buscar una nueva voz. Precisamente este puesto le es ofrecido a Saúl Blanch, un representante del rock duro de los '70, ex-Plus. Al principio la banda iba a tener un estilo mucho más duro, contaba Walter Giardino, pero con la llegada del nuevo vocalista el sonido debió adaptarse a la voz del cantante. Los primeros dos años de Rata Blanca fueron de ensayo antes de su debut un 15 de agosto de 1987 en el teatro "Luz y Fuerza" en Buenos Aires ante 600 personas que colmaron la capacidad del lugar.
El 19 de septiembre de ese mismo año se produjo la segunda presentación; en esta ocasión en el Teatro Lasalle. Nuevamente un lleno total y mucha expectativa. Hubo algunas personas que le recordaron el nombre de V8 a Giardino, pero la cuestión no se hizo mayor. Luego de este show, Saúl Blanch se alejaría de la banda. Según sus propias palabras, veía que el grupo tenía buenas intenciones, que las ideas valían, pero la cosa distaba mucho de estar armada.[cita requerida] En su momento las presentaciones se hacían a pulmón, no dejaban ganancias, y trataban de conseguir todo a pagar más tarde. El 2 de enero de 1988 hicieron su tercera presentación en el Teatro Fénix del barrio de Flores, introduciendo al nuevo vocalista Carlos Périgo, que venía de Horcas. Périgo, quien brindó su aporte, consolidó al grupo dejando el tema “Días Duros“, un clásico de Rata Blanca, llamado originalmente “Un Camino Nuevo“. Luego de un solo show, tuvo que dejar la banda por problemas de salud.
Pronto e inevitablemente reciben una oferta de Polygram para grabar el que sería su primer disco, el cual, curiosamente, fue desarrollado en la misma sala donde un tiempo atrás hacían la demo que daba origen a la banda. Ya tenían registradas todas las bases y las guitarras, pero surge un nuevo percance: Shito Molina, el nuevo vocalista, faltando una semana para terminar la producción, sufre una serie de complicaciones en su salud que lo dejan casi sin voz. Nuevamente sin cantante, Rata Blanca prueba a Lowi Novello (ex LZ2 y Vorax), quien permanece un par de ensayos. El tiempo de espera para grabar se acorta y él no está preparado para grabarlo, lo que provocó el llamado de emergencia a Saúl Blanch, quien ya conocía los temas y estaba familiarizado con los integrantes.
En octubre de 1988 salió a la venta el primer álbum de Rata Blanca, homónimo, superando las expectativas y agotando sucesivas ediciones (20.000 copias en los primeros 7 meses, luego Disco de oro). El tema de difusión, "El sueño de la gitana", prendió entre el público no metalero, mientras que "Chico callejero" sería el himno de los primeros años de la banda. Gracias a Blanch, Rata Blanca pudo culminar la grabación en fecha, y gracias también a su compromiso, pudieron presentar el disco en una serie de recitales.
 
 

 
Integrantes (En este álbum): 

Walter Giardino: Guitarra líder, guitarra española
Saúl Blanch: Voz
Sergio Berdichevsky: Guitarra rítmica
Gustavo Rowek: Batería
Guillermo Sánchez: Bajo
 
Temas:
 
01- La Misma Mujer
02- Sólo Para Amarte
03- Gente Del Sur
04- Rompe El Hechizo
05- El Sueño De La Gitana
06- Chico Callejero
07- Preludio Obsesivo
08- El Último Ataque
09- Otoño Medieval
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

 pass: naveargenta.blogspot

14 de abril de 2023

Arco Iris - Tiempo de Resurrección (FLAC-1972)

 

Segundo álbum oficial de Arco Iris y primero en donde la personalidad estilística del grupo se desarrolla plenamente, logrando aquí momentos de gran inspiración. Temas como el progresivo "Negro y blanco" u "Hombre de madera", los elementos folklóricos que distinguen a  "Vasudeva", la melodía barroca con arreglos de jazz en "Garza celeste". Sin olvidar el folk mas exquisito del excelente "Tiempo de resurrección", o el mas popular, con el fogonero "Mañana campestre". Si bien el disco fue grabado en condiciones muy precarias (tan solo dos canales) y publicado originalmente en sistema monoaural, es una de las grandes obras de Arco Iris, que ahora podrán redescubrir desde la nave en formato FLAC.

 
En 1971 al terminar su contrato con el sello RCA, Arco Iris firma con el sello Music Hall. Se incorpora al grupo Horacio Gianello como baterista fijo y graban el simple Mañana Campestre / Soy un Pedazo de Sol, con el que logran un relevante éxito. Ara Tokatlian comienza a trabajar con el saxo, luego de prácticas exhaustivas, también es Ara el que en forma incipiente comienza a encargarse de los teclados. Graban el álbum "Tiempo de Resurreccion", en los estudios Netto. En el album se percibe con claridad un notable progreso en la banda, que logra plasmar con efectividad sus ideas. El folklore es ahora una parte sustancial de la obra musical de Arco Iris y cobran importancia los temas acústicos que se combinan y equilibra con los costados más eléctricos orientados al rock elaborado y a la fusión. Dana participa en algunas voces como cantante. Aún no protagonizan la escena los intrumentos regionales. Entre los agradecimientos figura un musico poco conocido en ese momento: León Gieco. Arco Iris comienza a hacer presentaciones como grupo principal y participan del BARock en el Velódromo Municipal.
Con la intención continua de descubrir otras mixturas rítmicas, en 1972, los integrantes de Arco Iris se fueron de viaje hacia el Norte del país en búsqueda de nuevas experiencias. A su regreso la banda lanzó su obra más ambiciosa: “Sudamérica o el Regreso de la Aurora”, una ópera rock en álbum doble que, a fines de 1972, se volvió a enfrentar con los obstáculos de la dictadura y la censura.
Sus producciones siguientes fueron: “Inti Raymi (1975) y “Agitor Lucens V” (1975) ya internados en los diferentes ritmos de Sudamérica en combinación entre instrumentos autóctonos y los propios de géneros como el rock y el jazz.
Para el líder de Arco Iris, Gustavo Santaolalla, eran tiempos de cambios y luego de presentar “Agitor Lucens V” decidió irse de la banda para luego formar “Soluna”,  junto al baterista del grupo Droopy Gianello y un jovencisimo Alejandro Lerner.
El resto de los integrantes continuaron volcados esta vez más al jazz rock y su despedida en aquella etapa fue con la grabación de “Los Elementales” en 1977.




Integrantes:

Gustavo Santaolalla: Guitarra, voz
Ara Tokatlián: Vientos
Guillermo Bordarampe: Bajo
Horacio Gianello: Batería, percusión
Dana: Guia espiritual, voces

Temas:

01- Negro y blanco
02- Vasudeva
03- Hombre de madera
04- Nuestro amanecer
05- Blues de Dana
06- Tiempo de resurrección
07- Mañana campestre
08- Garza celeste
09- Ignea, aérea y marina
10- Busca la estrella elegida 
 
 
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
 

pass: naveargenta.blogspot
 

7 de abril de 2023

Juan Carlos Baglietto - Tiempos Difíciles (1982)

 
 
 
En 1982, Juan Carlos Baglietto publicó el emblemático “Tiempos difíciles”, un disco que marcó un antes y un después, convirtiéndose en el primer álbum en la historia del rock argentino en ser certificado disco de oro. Canciones como “Mirta, de regreso”, “Era en abril” o “La vida es una moneda” no paraban de sonar en las radios, en un contexto donde el país atravesaba la triste guerra de Malvinas, último coletazo de una dictadura militar que se hundiría en su propia tragedia.
 
"Cuando se busca qué se escribió sobre el disco Tiempos difíciles, con el que Juan Carlos Baglietto y compañía se presentaron en sociedad en Buenos Aires primero y de allí al país en 1982, es poco lo que se encuentra y hay que navegar mucho para dar con algo. Fue, en su momento, un disco fugaz para la crítica y prensa pese a la admiración que despertó, pero apenas un poco después produjo el hilo de textos necesario para que un álbum de rock moviera el amperímetro de las novedades como hacía rato no pasaba.
El material resultó tan explosivo como dinamita en una mina. El disco y el encandilador genio de ese hombrecito que cantaba canciones con peso específico musical y poético, que lo grabó junto a una banda de la que emanaba una energía inexplicable, dio lugar a un mito casi como si fuese un pase de magia surgido del interior del país en épocas oscuras, capaz de cautivar distintas audiencias y evocado hasta hoy como carta de presentación de una sangre joven que irrumpía en el rock nacional con sesgos demasiado propios.
Fundamentalmente fueron el tipo de canciones de ese disco, que parecían sonar diferentes a todo lo que se escuchaba entonces y adscritas a un ¿género? no tan fácil de identificar que navegaba entre el rock, el pop, la rítmica urbana con sabor a río, el tango y un folk trastocado, capaz de hacer surgir acordes y progresiones armónicas sumamente seductoras, lo que iba a distinguirlo en el tablero del rock nacional aunque su identidad fuese difícil de definir solamente en esa categoría. Canciones inaugurales donde podía rastrearse tanto un sinfín de influencias como ninguna comprobable aunque daba, a la primera escucha, una sensación de familiaridad.
Allí estaban entonces Mirta, de regreso, de Adrián Abonizio; Era en abril, de Jorge Fandermole; Puñal tras puñal, La vida es una moneda y Sobre la cuerda floja, de Fito Páez, y Dulce pájaro, de Rubén Goldin, canciones que se irían convirtiendo en himnos y que hicieron que Tiempos difíciles consiguiera vender 30 mil copias y fuera el primer álbum debut en alcanzar esa friolera. Un disco que fue oro –el primero de rock argentino– en un contexto por demás de adverso –la Guerra de Malvinas, la declinación de la dictadura que todavía pegaba sus zarpazos–, idéntico al que tuvo el origen de lo que la prensa porteña llamaría Trova Rosarina, cuyos miembros o algunos de ellos coparon el escenario de Obras Sanitarias e hicieron sonar esos temas que hoy siguen emocionando de un modo nada fácil de glosar.
En 1982, a la inmediata censura de la música en inglés durante la Guerra de Malvinas y en paralelo a ese rock nacional que resurgía con conciertos de Almendra –que volvía–, Serú Giran, Vox Dei, Raúl Porchetto, León Gieco y el legendario Moris (que otra vez pisaba suelo patrio), se instalaba un nuevo lenguaje musical de la mano de la new wave, donde el pop pisaba fuerte con bandas como Los Twist que aggiornaban parte de la rítmica de los 60 tornándola  superficial y divertida. Ahí, claro, Tiempos difíciles fue un flechazo al corazón de esa escena y la sorpresa del año.
La lírica de Mirta, de regreso, en todo una profunda aguafuerte de un estado de cosas con su pertinente correlato objetivo, fue un refugio para los fantasmas de un tiempo que ya pujaba por dejar de ser lo que era pero revelaba al mismo tiempo un presente clausurado en donde había que empezar de abajo:  “…Ya no hay ni un pelo largo/ todos parecen soldados./ Me siento parado en un cementerio./ Me recibió el frío y un nuevo gobierno…”, decía y allí se cifraba la impresión blanco y negro de un mundo que había arrasado con los sueños románticos, frágiles y ya marchitos bajo los implacables  brillos del neoliberalismo instalado tras seis años de dictadura;  y que a la vez ponía en diálogo una lengua ribereña llena de matices, un artefacto poético significativamente político, perdedor pero nunca resignado, con el áspero cemento de una cultura erosionada y decepcionada. Las notas ascendentes de un teclado, la distorsión de una guitarra o la garra o calidez de una voz en las canciones del disco se abrían paso en un territorio que podría ser desconcertante y a la vez liberador. Era en abril es un tema francamente desgarrador –se la tiene como una de las canciones más tristes del rock nacional– y sin embargo portaba una resistencia a la pérdida insondable que revelaba y profundizaba e iba más allá del mero relato. Fandermole exhibía ya un imaginario cultivado y medular. La estrella oculta de ese firmamento de seis que eran Baglietto y su banda ya despuntaba con aperitivos musicales inspirados y deslumbrantes.
El ADN de Fito Páez era como un sol que enrojecía el horizonte y producía una onda expansiva que fracturaba cerebros. Ahí ya estaban Puñal tras puñal y su fraseo inquieto a lo Discépolo: “…La propuesta es sencilla,/ pero olvidar es matarse de a poco./ Soy otoño esta noche./ Soy verdugo impaciente de mi sombra…”, que parece describir ciertos acontecimientos de la vida que están agazapados a la espera, pacientes como una lluvia quieta, de que alguien caiga en sus redes; o La vida es una moneda y En la cuerda floja, crónicas vigorosas que testimonian una sociedad fragmentada que uniforma y excluye con la misma violencia. Pese a su juventud, Fito contaba con un instinto musical educado a golpes de notas ligeras y abruptas a la vez que precisaba en sus letras el conflicto y el casi nulo optimismo de ese tiempo.
Baglietto grabó Tiempos difíciles con la misma formación que en el Festival de La Falda lo consagró cantante revelación apenas unos meses antes. Silvina Garré en coros, Rubén Goldin en guitarra, Sergio Sainz en bajo, Fito Páez a cargo de los teclados y José Luis Zappo Aguilera en percusión fueron los protagonistas de ese registro único e inoxidable. Tiempos difíciles fue así una expresión cultural de su época porque logró insertarse en el imaginario musical representando con demoledora contundencia su contexto. Y eso fue claramente percibido por el público, que inundó las disquerías en el frío y gris otoño del 82. Casi como buscando pan caliente". 
 
Juan Aguzzi - barullo.com.ar
 
 
Juan Carlos Baglietto y la Trova Rosarina
 
 
Integrantes:

Juan Carlos Baglietto: Voz, guitarra acústica
Silvina Garré: Coro
Fito Páez: Piano, Teclados, coros, arreglos
Rubén Goldín: Guitarra eléctrica, voz, arreglos
Sergio Sainz: Bajo eléctrico
José "Zappo" Aguilera: Percusión
 
Músicos Invitados:
 
Luis Cerávolo: Batería
Alejandro Santos: Flauta traversa
Manolo Juarez: Piano, arreglos en "Los nuevos brotes"
Chango Farías Gómez: Percusión en "Los nuevos brotes" 

Temas:

01- Mirta, de regreso (Adrián Abonizio)
02- Aunque mañana no estés (Fito Páez)
03- Era en abril (Jorge Fandermole)
04- Los nuevos brotes (Juan Monfrini, Rubén Goldín)
05- Puñal tras puñal (Fito Páez)
06- Sobre la cuerda floja (Fito Páez)
07- Dulce pájaro (Rubén Goldín)
08- La música del Río de la Plata (Fito Páez, Juan Carlos Baglietto)
09 Sin luna (Rubén Goldín)
10- La vida es una moneda (Fito Páez)


Formato: Mp3 - 320 Kbps


pass: naveargenta.blogspot

Linkwithin