Ante el éxito obtenido por Almendra y su retorno tantos años después, Manal siguió el mismo camino en 1980. "Todo lo inició Almendra (recuerda Alejandro Medina) Los productores decidieron que si ellos se reunían, Manal tenía que hacer lo mismo, y así fue que nos llamaron". La reunión fue buena por que sirvió para levantar el movimiento del rock and roll. Demostramos muchas cosas...». Realizaron cuatro presentaciones en Obras y editaron este LP , "Reunión", que contenia material nuevo en aquel momento.
Reunión es el tercer álbum de estudio de Manal, grupo fundacional del rock argentino. Fue grabado y publicado por la discográfica CBS en 1981, durante el breve periodo en que el trío se reunió para realizar una serie de conciertos en Buenos Aires y otras ciudades argentinas.
Luego de estar diez años separados desarrollando sus propios proyectos, Alejandro Medina, Claudio Gabis y Javier Martínez regresaron con un sonido más moderno y un estilo distinto al de sus trabajos anteriores, incorporando a su tradicional base de rock y blues elementos de jazz fusión y también ritmos latinos. Mientras que en los discos anteriores la mayoría de las composiciones pertenecían a Martínez, Reunión incluye, en igual proporción, temas de los tres componentes del grupo.
Luego de estar diez años separados desarrollando sus propios proyectos, Alejandro Medina, Claudio Gabis y Javier Martínez regresaron con un sonido más moderno y un estilo distinto al de sus trabajos anteriores, incorporando a su tradicional base de rock y blues elementos de jazz fusión y también ritmos latinos. Mientras que en los discos anteriores la mayoría de las composiciones pertenecían a Martínez, Reunión incluye, en igual proporción, temas de los tres componentes del grupo.
"La Centuria", es un tema compuesto por Claudio Gabis, es el único instrumental del álbum. Está inspirado en dos obras literarias: Las centurias, del astrólogo Nostradamus, y la novela de Arthur C. Clark El fin de la infancia. La centuria alude al momento utópico en que la humanidad, tal como la conocemos, llegaría a su fin (el Apocalipsis), para sufrir un cambio radical y alcanzar un nivel de mayor espiritualidad y conocimiento.
"Como si fuera a tocar las estrellas", una continuación de "Más allá del Valle del Tiempo", tema del primer disco solista de Gabis (1972), es una reflexión sobre el lugar que ocupa el hombre en el universo.
"Doblé en una esquina" relata un episodio de amor a primera vista con una muchacha que promociona golosinas en una esquina de la ciudad.
"Nos veremos mañana" habla de la esperanza de un mañana a un amor, en un momento que es efímero.
"Te dare mi mano" habla de aquellas cosas que muchas veces son obvias, fácilmente visibles, pero que no las vemos a menos que alguien nos las diga. También pone en manifiesto la igualdad de nuestro pensamientos, de que ninguna persona, sea literato, poeta, etc, sabe más que el otro, o también que nadie tiene la verdad.
"Juega el juego jugador" pone en manifiesto una frase de su creador, Alejandro Medina: "Yo nunca sé cual es la nota que voy a tocar, pero la nota lo sabe", poniendo en evidencia una forma de vida más arriesgadamente libre y menos sujeta a los planes.
"Tengo algo en mi mente para vos" es una oda a la felicidad en honor a aquellas cosas positivas de la vida.
"Sacudeme la vida" es un canto de amor, un llamado del hombre hacia la mujer. Habla también de la necesidad de alejarse de alguien, para luego regresar con fuerzas renovadas.
"Como si fuera a tocar las estrellas", una continuación de "Más allá del Valle del Tiempo", tema del primer disco solista de Gabis (1972), es una reflexión sobre el lugar que ocupa el hombre en el universo.
"Doblé en una esquina" relata un episodio de amor a primera vista con una muchacha que promociona golosinas en una esquina de la ciudad.
"Nos veremos mañana" habla de la esperanza de un mañana a un amor, en un momento que es efímero.
"Te dare mi mano" habla de aquellas cosas que muchas veces son obvias, fácilmente visibles, pero que no las vemos a menos que alguien nos las diga. También pone en manifiesto la igualdad de nuestro pensamientos, de que ninguna persona, sea literato, poeta, etc, sabe más que el otro, o también que nadie tiene la verdad.
"Juega el juego jugador" pone en manifiesto una frase de su creador, Alejandro Medina: "Yo nunca sé cual es la nota que voy a tocar, pero la nota lo sabe", poniendo en evidencia una forma de vida más arriesgadamente libre y menos sujeta a los planes.
"Tengo algo en mi mente para vos" es una oda a la felicidad en honor a aquellas cosas positivas de la vida.
"Sacudeme la vida" es un canto de amor, un llamado del hombre hacia la mujer. Habla también de la necesidad de alejarse de alguien, para luego regresar con fuerzas renovadas.
"Lejos está la efervescencia del histórico reencuentro, y también las expectativas y suspicacias creadas alrededor de la continuación de Manal como grupo. El resultado del tiempo transcu-rrido tiene un nombre y una música definitorios: "Reunióm". Y hasta los más escépticos tendrán que reconocer que Manal lo logró, que hizo un álbum de música argentina con proyección para los ochenta. No hay en este disco esquemas estilísticos tan rígidos como en casi toda la obra anterior de Manal; el trío se jugó a una apertura, a una ampliación en la que tuvo mucho que ver la década que Martínez-Gabis-Medina pasaron experimentando individualmente.
En Reunion" hay rock and'roll ("Doblé en una esquina"), blues crudo (''Nos veremos mañana"), jazz ("Tengo algo en mi mente para vos"), funk ("Juega el juego, jugador"), un abrasivo ritmo salsero ("Sacúdeme la vida"), y un interesante instrumental ("La centuria"). Esta es, en efecto, una reunión de corrientes diferentes, pero todas con un sello; con la marca a fuego que le dió Manal. El trío venció sus propios límites y, tal cual lo vinieron pregonando durante todo un año, realizaron un álbum profundamente latinoamericano, intensamente argentino. Por primera vez toda la carga compositiva no recayó en Javier Martínez, ahora también Gabis y Medina crean en iguales proporciones, y es allí donde reside una de las claves de la energía básica que despierta este álbum. El oyente se encontrará con canciones simples; alegres, baladas melancólicas, y ritmos atrapantes, ardientes invitaciones al baile. Manal no perdió una de sus principales virtudes del pasado: sus mensajes. La acidez y la ironía ha sido dejada de lado a favor de una búsqueda cuya dirección apunta al interior del ser humano, y cuyo signo es la esperanza. Además, merced a la aplicación de fuertes dosis de "desolemnización" (un invento exclusivo del señor Javier Martínez). el grupo también muestra una faceta alegre, oculta, en el pasado. Es otro tiempo y también otro lugar, Manal así lo entendió y su música es el fiel reflejo de ello. Cuando todo parece derrumbarse y la fe se desvanece lentamente, la música de rock intenta brindar su aporté con su único —vital— elemento: el afecto hecho música. "Reunión" tiene mucho que ver, en esto, y una frase de este disco define con nitidez la propuesta: "Lo bueno y lo viejo es como el cielo, siempre estuvo allí, no tiene tiempo".
Integrantes:
Alejandro Medina: Bajo eléctrico, voz
Javier Martínez: Batería, voz
Claudio Gabis: Guitarras, teclados, arreglos
Musicos invitados:
Roberto "Fats" Fernandez: Trompeta
Román "Rulo" Rodríguez: Percusión
Temas:
01- Doblé en una esquina
02- Como si fuera a tocar las estrellas
03- Juega el juego, jugador
04- Te daré mi mano
05- Sacúdeme la vida
06- Nos veremos mañana
07- Tengo algo en mi mente para vos
08- La centuria
En Reunion" hay rock and'roll ("Doblé en una esquina"), blues crudo (''Nos veremos mañana"), jazz ("Tengo algo en mi mente para vos"), funk ("Juega el juego, jugador"), un abrasivo ritmo salsero ("Sacúdeme la vida"), y un interesante instrumental ("La centuria"). Esta es, en efecto, una reunión de corrientes diferentes, pero todas con un sello; con la marca a fuego que le dió Manal. El trío venció sus propios límites y, tal cual lo vinieron pregonando durante todo un año, realizaron un álbum profundamente latinoamericano, intensamente argentino. Por primera vez toda la carga compositiva no recayó en Javier Martínez, ahora también Gabis y Medina crean en iguales proporciones, y es allí donde reside una de las claves de la energía básica que despierta este álbum. El oyente se encontrará con canciones simples; alegres, baladas melancólicas, y ritmos atrapantes, ardientes invitaciones al baile. Manal no perdió una de sus principales virtudes del pasado: sus mensajes. La acidez y la ironía ha sido dejada de lado a favor de una búsqueda cuya dirección apunta al interior del ser humano, y cuyo signo es la esperanza. Además, merced a la aplicación de fuertes dosis de "desolemnización" (un invento exclusivo del señor Javier Martínez). el grupo también muestra una faceta alegre, oculta, en el pasado. Es otro tiempo y también otro lugar, Manal así lo entendió y su música es el fiel reflejo de ello. Cuando todo parece derrumbarse y la fe se desvanece lentamente, la música de rock intenta brindar su aporté con su único —vital— elemento: el afecto hecho música. "Reunión" tiene mucho que ver, en esto, y una frase de este disco define con nitidez la propuesta: "Lo bueno y lo viejo es como el cielo, siempre estuvo allí, no tiene tiempo".
Revista Pelo - Reseña del album (1981)
Manal - Foto de tapa revista Expreso Imaginario (Junio -1980)
Alejandro Medina: Bajo eléctrico, voz
Javier Martínez: Batería, voz
Claudio Gabis: Guitarras, teclados, arreglos
Musicos invitados:
Roberto "Fats" Fernandez: Trompeta
Román "Rulo" Rodríguez: Percusión
Temas:
01- Doblé en una esquina
02- Como si fuera a tocar las estrellas
03- Juega el juego, jugador
04- Te daré mi mano
05- Sacúdeme la vida
06- Nos veremos mañana
07- Tengo algo en mi mente para vos
08- La centuria
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits




















